Nuestra historia

En la Calle de Valdeacederas y barrio de los Pinos se concentraba un buen grupo de casitas con predominio también de traperos.

Eran las necesidades predominantes del barrio las materiales, pero no menores en importancia eran las culturales dada la falta de escuelas y el vagar de niños y niñas sin ningún centro educativo que los acogiera.

Aquí aparecen, desarrollando una amplia labor caritativa, la Conferencia de San Vicente de Paúl. Con el fin de cubrir este vació, las señoras determinaron construir una fundación, bajo la dirección del jesuita P. F. Díez y erigir escuelas. Una de ellas, Dña. Elvira Gallardo, estaba dispuesta a dar lo que precisara esta fundación.

En Sevilla, se había fundado el Instituto de Hermanas de la Doctrina Cristiana, dedicado a la educación y catequesis en los barrios más pobres. El 24 de junio de 1924 Dña. Pilar Navarrete ofrecía a este Instituto sevillano la propuesta de fundar una comunidad y una escuela en el barrio.

La oferta se aceptó de inmediato y, el 15 de julio de 1924 se daba cuenta a la superiora General de que “con asistencia del Sr. Obispo, autoridades y muchas invitados se puso la primera piedra con un entusiasmo grandísimo” “El maestro de obras ha pedido de plazo un año para entregar la obra terminada” “Es una preciosidad lo que van a hacer, tiene de fachada 61 metros por 35 de profundidad; tiene piso principal y bajo para escuelas, el principal para la comunidad. Tiene tribuna alta a la iglesia además de tener abajo comunicación con la iglesia. La fachada toda va rodeada de una verja de hierro… Han comprado el agua, seis metros cúbicos”.

Por su parte la Madre Fundadora de las Hermanas de la Doctrina Cristiana, Mª Mercedes Trullás y Soler, el 6 de noviembre de 1925, manifestaba al Sr. Obispo de Madrid-Alcalá, que “deseando la Srta. Elvira Gallardo confiar a 5 religiosas de nuestro Instituto la instrucción religiosa y literaria que se ha de proporcionar a las niñas y jóvenes del Barrio de las Ventillas en las escuelas que al efecto se están construyendo a expensas de la mencionada señorita en el término titulado Pinos Alta, calle 31 de enero, feligresía de Tetuán de las Victorias, mediante la asignación total de cinco mil pesetas anuales que para su honesta sustentación ha de percibir la comunidad que para los indicados fines se instalare, dotándola de casa, luz y agua”

Y suplicaba “licencia para tomar a su cargo estas religiosas aquel beneficio ministerio tan propio de su santo Instituto”

El Sr. Obispo, que ya estaba enterado de la obra por el P. Díez, no puso ninguna dificultad. Y el Nuncio Apostólico concedió igualmente permiso para la apertura de la nueva casa que abría el Instituto el 23 de julio de 1926.

Sin más noticias, el Colegio se inauguró el curso 1926-27. Tuvo una gran acogida y un lleno en sus cinco clases.

La Congregación pensando en la ampliación, compró por su cuenta el año 1929 un local y en 1935 otros dos solares anejos.

Finalmente, el 23 de abril de 1935, Dña. Elvira Gallardo, considerando el mejor fin de la obra por ella financiada, vendía a la Congregación aquellos edificios, escuelas e iglesia, destinadas a la instrucción cristiana del barrio.

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